Tarde o temprano iba a ocurrir
Así es. Tarde o temprano alguien le iba a plantar cara a Risto. Sandra, la concursante con más carácter si cabe de esta edición, no pudo más. Cuando el publicista le dijo a la triunfita que en vez de cantar en inglés cantaba con las ingles, la concursante se sentó, y envuelta en aplausos, dijo que no quería seguir escuchando la valoración, ya que según Sandra, “solo dice tonterias”. Cual pataleta de niño pequeño, Evaristo le contestó: “No te va a votar ni Dios”. ¿Dónde están los límites de la falta de respeto de Risto hacia los concursantes y viceversa?
Por este motivo no puedo dejar pasar la ocasión de opinar sobre Risto. ¿Tanto poder tiene este señor para decir que no va a votar nadie a un concursante? Este caballero de 33 años, se permite el lujo de ir contra la audiencia, que a veces alaba y otras critica, la organización del programa, presentadores, profesores… Ya era hora que alguien se impusiera. Sus valoraciones extra-académicas están haciendo que un formato dedicado a la música, se convierta en un simple reality como Gran Hermano, al que no critico porque también me gusta, pero que nada tiene que ver con Operación Triunfo. Risto es ¿amigo o enemigo de OT? Si tantas quejas da del programa ¿por qué abandona el concurso? Supongo que la nómina influirá en esta decisión, al igual que su venta de libros. Como dice el refrán “es de bien nacido ser agradecidos”, aunque muchos no lo sean.
Ya está bien que este caballero se lleve todo el protagonismo y no los verdadaderos protagonistas, que son los concursantes.