Recomendada para las futuras madres de cualquier edad, la eutonía se convierte en un maravilloso recurso para acompañar a las embarazadas mayores de 40, ayudarlas a apaciguar sus miedos y controlar sus ansiedades.

¿Qué es la eutonía?

Esta disciplina fue creada y desarrollada por Gerda Alexander como un método para promover la conciencia del propio cuerpo, incentivar la observación sobre el funcionamiento corporal. Además, la eutonía focaliza sobre la permanente interacción que se da entre la persona y su entorno, con el objetivo de hacer consciente el funcionamiento de su propio cuerpo.

Es decir que se trabaja sobre la observación y modificación de los patrones habituales de movimiento, del modo de distribuir las tensiones neuromusculares, del alineamiento (o su ausencia) de los ejes óseos, del estado de los tejidos.

De hecho, el mismo término eutonía contiene en sus raíces esta idea, ya que proviene del griego Eu, que significa bueno, óptimo; y Tonos, que significa tensión. Con lo que se expresa mediante el nombre de la disciplina la idea de la tonicidad equilibrada y adaptándose permanentemente al medio o la actividad.

Eutonía para embarazadas

Las embarazadas se encuentran en permanente cambio, su cuerpo atraviesa estados en permanente evolución y la mujer debe adaptarse a estos cambios de la manera más dinámica y armoniosa posible. Las mayores de 40 le suman a los cambios normales, los miedos y ansiedades propios de un embarazo que llega pasada la barrera de los 40.

La eutonía para embarazadas propone un tratamiento del embarazo integral que ayude a la mujer a vivir su maternidad como un estado de privilegio y celebración. Las actividades que se proponen desde esta disciplina pueden tener que ver con diversos tipos de movimientos, trabajos sobre la respiración, el sonido, la plástica, el agua, la meditación y las lecturas.

Uno de los objetivos de la eutonía es el desarrollo de la capacidad de percepción y la conciencia de la piel, de los huesos y del espacio interno; principios que acrecientan su intensidad durante un período como el embarazo.

La idea es que, por un lado, la madre tenga mayor contacto con su propio cuerpo y agudice su percepción; y, por otro, que los padres establezcan una relación con el bebé, sean concientes del espacio que el bebé va ocupando con el transcurso de los meses.